Oposiciones Madrid 2012

Pendiente como está la resolución de la Convocatoria de Andalucía, la Convocatoria de Madrid fue un alivio. Previsiblemente iban a ser unas oposiciones duras y exigentes y la realidad fue un fiasco con muchos aprobados que favorece a los opositores con méritos por docencia, aunque no hayan sido los mejores en el procedimiento selectivo. No se favorece ni la igualdad ni la capacidad. Además muchos opositores piensan que “cómo es posible que no haya sacado un cinco si sabía que era el Panteón de Roma” (sic). Desconociendo, entre otras cosas porque la lectura no fue pública, qué se debe saber para al menos sacar un cinco.

Añado otra cosa: la calidad de la enseñanza, tan de moda, tiene mucho que ver con los docentes. Si el profesor no está preparado ¿quién pone la calidad?

Defiendo un acceso a la profesión de docente exigente, con un perfil muy claro de lo que se requiere de los aspirantes y de cuales van a ser sus funciones. Y que elija a los que se estima van a ser los mejores profesores desde todos los puntos de vista. Estamos ante una de las profesiones más difíciles y más bonitas. Esta vocación requiere, repito, a los mejores aspirantes a ejercerla.

Cinco de mis alumnos consiguieron superar el primer ejercicio y los cinco superaron el segundo ejercicio. Sólo Eduardo tenía méritos como interino. Pero ninguno de los cinco ha obtenido plaza en propiedad a pesar de estos resultados (y recuerden que los tribunales sólo han conocido al opositor en el examen oral) que han sido bastante buenos:
 1º Ejercicio2º EjercicioTotal
DAVID V.7,218,617,91
EDUARDO P.6,169,327,75
MARTA R.5,089,747,41
ALBERTO S.4,456,836,14
JUAN DE N.6,245,856,04

Aunque no tienen la plaza en propiedad, al menos van a estar en la Lista Preferente y les deseamos que empiecen a trabajar lo antes posible. Se lo merecen y los alumnos de Secundaria y Bachillerato se merecen profesores como los señalados.

Les he solicitado que comenten qué ha supuesto para ellos el formarse en mi Aula. Sus respuestas dicen todo sobre su calidad humana, su capacidad de sacrificio y su esfuerzo por alcanzar su objetivo, que en esta profesión vocacional es un sueño.>

David V.

“Un profesor es el que enseña una profesión, y esta es la principal característica (la clave) que me gustaría destacar de las clases. En ellas he aprendido a ser docente. He aprendido que lo difícil de nuestra profesión no es aprender los contenidos de Historia, Arte o Geografía, porque eso depende de la voluntad y circunstancias de cada uno; sino que lo más complicado es interpretar lo poco o mucho que sepamos de esas materias para poder ser didácticos con los alumnos. Este es el método que se aplica en las extensas e intensas jornadas semanales, un método exigente y que no todo el mundo asimila porque nos obliga a pensar, a tomar decisiones y a asumir responsabilidades.

En definitiva, aprendemos a ser un ejemplo para los alumnos de Secundaria. Y por mi experiencia personal, ésto es algo muy apreciado por los tribunales de oposición, especialmente en la prueba oral. Desde otro punto de vista, las clases de los viernes me han permitido conocer y compartir muchas horas de sobremesa con compañeros de los más variados lugares de Castilla y León (Valladolid, Palencia, León, Segovia, Burgos, Zamora…), que han hecho muy llevadero el curso. De hecho, cuando estaba metido en la monótona rutina diaria de estudio, uno de los momentos más esperados de la semana eran las conversaciones y risas con los compañeros de comida y café. En definitiva, competitividad bien entendida, porque el mayor enemigo para sacar adelante esta oposición somos nosotros mismos. Otra de las enseñanzas imprescindibles del “método Vicente”.”

Eduardo P.

“Vicente es como un entrenador: las posibilidades son las que tu tengas, pero él saca lo mejor de ti mismo, siempre en relación con la dedicación y el esfuerzo que tú aportes. Perfecciona tus procedimientos y a la larga optimiza tus resultados, pero en esta labor tiene un papel complementario el resto del grupo. En mi caso, me han ayudado principalmente a enfrentarme a las prácticas de Geografía y de Historia, y a adquirir un estilo personal a la hora de concebir y defender la Programación.”

Marta R.

“Para mi, las clases con Vicente se presentaron muy duras desde el principio, debido a la intensidad y el grado de profundización tan elevado con que los contenidos se iban intentando meter en mi cabeza, acostumbrada muchas veces al estudio de un temario universitario que simplemente tenías que “reescribir” en un examen. Sin embargo, a través de la constancia mutua, de las palabras de ánimo y de un gran esfuerzo, poco a poco me iba dando cuenta qué significaba estudiar una oposición tan dura como la nuestra, y de cómo Vicente quería ayudarnos a prepararla.

Así, he de destacar su importante labor didáctica , y la capacidad para hacernos ver, cómo se debe realmente estudiar el arte, la geografía o la historia basándonos en una comprensión pormenorizada de la materia y a la vez, global. Es por ello, que la calidad del estudio está asegurada, así como la nueva forma de “ver las cosas” que aporta a nuestros conocimientos un valor individualizado y personal, base del que partir a la hora de aprobar una oposición.”

Alberto S.

“Lo más destacado de las clases es el alto nivel de exigencia que hace que mejores en las prácticas, en las exposiciones y en los temas, el ritmo es elevado y te hace estar muy centrado en la oposición y el trabajo diario. Me parece acertado trabajar dos años pues da más tiempo a tener una visión global y completa de los contenidos.

El método que propone Vicente y el esfuerzo te hace mejorar en los estudios y también personalmente, estás haciendo lo que quieres y te convences más de ello, siempre intentando hacerlo mejor, al mejorar profesionalmente también te da unas pautas para la vida como el enseñarte a pensar, a ser más reflexivo y analítico, a llevar un orden, una disciplina y a relacionarlo con otras materias. En definitiva se mezcla lo profesional con lo personal, y aplicas los contenidos aprendidos a tu vida real, buscando el porqué de las cosas, y conociendo el mundo en que vivimos. Tienes el respaldo moral de que lo que haces vale para algo y en cierta manera te sientes orgulloso de ello, por eso luchas siempre por mejorar porque un docente busca la mejora de la sociedad a través de la formación de sus alumnos.

Además quiero destacar el valor del grupo, conoces gente nueva muy maja que tiene tus mismas inquietudes y aspiraciones, y esto te reconforta pues encuentras comprensión y apoyo mutuo. De los compañeros se aprende mucho también, y el ambiente es de camaradería, sin rivalidades, la mejora y competencia es individual y no entre compañeros.”

Juan N.

“Haber asistido a las clases de Vicente, me ha permitido mejorar y superarme día a día en todas las materias y facetas que componen las pruebas de la oposición de Geografía e Historia. Gracias a la forma que tiene Vicente de enfocar sus clases, he conseguido orientar, aplicar y aumentar mis conocimientos teóricos y didácticos de una manera que por mí mismo no hubiese podido llevar a cabo, convirtiéndome en un opositor mucho mas competitivo, pero a la vez manteniendo mi estilo propio, que me ha servido para poder aprobar esta oposición.

Pero sobre todo quiero destacar el gran trato personal y colectivo que Vicente da y con el que me he sentido motivado para afrontar la dureza del estudio, y haber tenido la fortuna de coincidir y compartir clases con unos compañeros magníficos, de los que también he aprendido muchísimas cosas y con los que he disfrutado de buenos momentos.”

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