Testimonios

David V.

Un profesor es el que enseña una profesión, y esta es la principal característica (la clave) que me gustaría destacar de las clases. En ellas he aprendido a ser docente. He aprendido que lo difícil de nuestra profesión no es aprender los contenidos de Historia, Arte o Geografía, porque eso depende de la voluntad y circunstancias de cada uno; sino que lo más complicado es interpretar lo poco o mucho que sepamos de esas materias para poder ser didácticos con los alumnos. Este es el método que se aplica en las extensas e intensas jornadas semanales, un método exigente y que no todo el mundo asimila porque nos obliga a pensar, a tomar decisiones y a asumir responsabilidades.

En definitiva, aprendemos a ser un ejemplo para los alumnos de Secundaria. Y por mi experiencia personal, ésto es algo muy apreciado por los tribunales de oposición, especialmente en la prueba oral. Desde otro punto de vista, las clases de los viernes me han permitido conocer y compartir muchas horas de sobremesa con compañeros de los más variados lugares de Castilla y León (Valladolid, Palencia, León, Segovia, Burgos, Zamora…), que han hecho muy llevadero el curso. De hecho, cuando estaba metido en la monótona rutina diaria de estudio, uno de los momentos más esperados de la semana eran las conversaciones y risas con los compañeros de comida y café. En definitiva, competitividad bien entendida, porque el mayor enemigo para sacar adelante esta oposición somos nosotros mismos. Otra de las enseñanzas imprescindibles del “método Vicente”.

David V.
Manuel S.

Como opositor lo más útil ha sido la forma tan exhaustiva de preparar la programación y la unidad didáctica para el examen oral, así como los apuntes y explicaciones para las posibles prácticas, ahora sí previsibles para el 2012. No obstante, en mi opinión, lo más destacable es que Vicente nos ve como profesores que debemos impartir una serie de contenidos de nuestra materia, sin olvidarnos de los contenidos transversales ni los interdisciplinares, como él mismo realiza durante las explicaciones.

Manuel S. “
Armando I.

El principal valor que destaco en Vicente como profesor es su capacidad para proporcionar a cada opositor un “estilo” para enfrentarse a la prueba. Este “estilo” se basa en un aprendizaje global y lógico de las distintas materias, la búsqueda de un análisis crítico en las diferentes etapas históricas y artísticas y un alto nivel de autoexigencia en el diseño de cada unidad. Con Vicente, el opositor aprende a superar sus carencias, limar sus defectos y destacar sus virtudes ante un tribunal. Si buscas la excelencia te da la posibilidad de alcanzarla. Gracias.

Armando I.
Jose Alberto C.

Todo el mundo tiene sus virtudes y sus carencias. Vicente ha sabido potenciar mis virtudes, como una visión interdisciplinar del conocimiento que ambos compartimos, y a superar mis carencias, tanto de conocimientos como en aspectos tales la timidez. Otro punto a destacar es que el método de trabajo de Vicente permite no sólo aprender de él, sino también del resto de los compañeros, en una competencia simbiótica. Con una mezcla de exigencia y amenidad, cada mañana después de cada sesión, me he sentido estimulado para seguir estudiando y aprendiendo.

Jose Alberto C.
Carolina M.

En mi opinión, en las clases de Vicente se trabajan dos aspectos fundamentales. Por una parte la preparación para la prueba oral, donde son  importantes tanto los contenidos como los aspectos formales; y por otra parte, la orientación sobre las disciplinas que no dominamos, en mi caso Geografía e Historia del Arte. Así pues, la formación que nos proporciona nos ayuda a cubrir las enormes lagunas, tanto didácticas como interdisciplinares, que nos ha dejado nuestra formación universitaria.

Carolina M.
Ricardo C.

Uno de los aspectos que, sin duda, más me ha llamado la atención de la preparación con Vicente ha sido su gran nivel de exigencia en las exposiciones orales y también su incansable tenacidad a la hora de inculcarnos la necesidad de superarnos a nosotros mismos con cada actuación. De igual modo, su forma de trabajar la Geografía, la Historia y la Historia del Arte constituyen un magnífico complemento para prepararnos como opositores y futuros docentes. De hecho, para mí, que como geógrafo tuve que afrontar el reto de impartir la asignatura de Historia del Arte, la asistencia a las clases de Vicente fue una inestimable ayuda.

Ricardo C.
Raquel M.

Lo más destacable, en mi opininión, del curso de preparación recibido por Vicente Robles ha sido su habilidad para despertar en mi un verdadero interés por una disciplina como es la Geografía que, por mi formación académica en Historia del Arte, no era de mi dominio. Sin duda, este hecho ha resultado definitivo a la hora de completar mis conocimientos y ampliar mis perspectivas de estudio.

Raquel M.
Fernando H.

Lo que más me ha gustado de la preparación de Vicente es el enfoque que da a sus clases. Él no nos ve como meros opositores sino como futuros profesores, que deben dominar una serie de contenidos globales tanto de Geografía, Historia y Arte así como la forma de dar las clases, cómo comportarse ante el alumnado… De esta forma, a la hora de examinarnos, el tribunal ve un opositor con calidad que difiere de los demás.

Fernando H.
Manuel H.

Uno de los aspectos que más valoro es el tiempo que hemos dedicado a la preparación de la prueba oral a través de numerosos ensayos, que han permitido conseguir un continuo progreso y afán de superación, gracias a los consejos por parte de Vicente y a la valoración de unos compañeros exigentes y con gran nivel.

Manuel H.
Roberto T.

En cuanto a los contenidos, para mí ha sido fundamental el estudio del Arte y sobre todo de la Geografía. Pero lo que más me ha gustado es que he aprendido a hacer el examen. Me parece muy importante dominar la metodología a la hora de enfrentarse al examen. Puedes saber mucho pero no demostrarlo. Yo con las clases de Vicente he aprendido a suplir mis carencias, sabiendo cómo enfocar las distintas pruebas.

Roberto T.